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martes, 12 de agosto de 2008

¿POR QUÉ SOMOS TOLERANTES?


De esto se habla infinidad de veces. Pero finalmente llega un nuevo día y todo queda en el baúl del olvido. ¿Qué podemos hacer si el peruano tiene la memoria frágil?
Las famosas “combis” aparecieron en la avenida Arequipa y todos pensamos, ¡Que gran alivio! ¡Vamos a llegar más rápido, porque son pequeñas, se llenan y nadie está colgado! (Ahora viajan encorvados que es peor) Después de la “solución”, vino el congestionamiento vehicular por el copamiento de este medio que tuvo al modelo “Couster”, a su papá: más grande y cómodo. Su némesis en competencia. Luego la racha de accidentes con mutilados e inválidos por los fierros retorcidos que provocaba la imprudencia. Miles de muertos en las pistas son sólo estadísticas que han manejado los gobiernos.
¿Total, quieres viajar rápido? Entonces puedes soportar los insultos, los arrebatos, la malcriadez de nuestros conspicuos choferes y sus cobradores que parece que no se han bañado en meses. ¿Algo hay que hacer? Claro, junta para tu carrito, entra a una escuela de manejo, cruza la pista en las esquinas, da el ejemplo; porque como van las cosas y sin revisiones técnicas tenemos nichos llenos para rato.

CUANDO LOS JUEGOS DEJARON DE SER PARA NIÑOS

Siempre hallaba una manera de escabullirme por los pimballs de Lima para jugarme una fichita o dos. Mirando de reojo de vez en cuando si estaba el encargado al acecho. Había que hacer cola para jugar “Double Dragon”. Era gracioso ver como los malhechores en hombros se llevaba a la damisela en peligro mostrando su ropa interior blanca pixeleada. Eran otros tiempos, claro. Luego llegaron las consolas de videojuegos y para que gastar en fichas si lo tenías en tu casa. La computadora como siempre estaba un paso adelante pero con el X-Box y el Play 3 creo que la han superado.
Hace unos meses llegó a mis manos Residente Evil 4 para computadora. Revisando en Internet, a ese tipo de juegos se les llama “survival horror” o también “terror psicológico” y cuando lo instalé, me pregunté en que momento cambió todo que ni me di cuenta. Los juegos siguen siendo adictivos, pero estos superan todo lo imaginado. El terror y la tensión es la base del juego. Con un personaje que camina solo en medio de un bosque que hace recordar esta película “El Proyecto de la Bruja de Blair”, acechado siempre por criaturas muertas en vida. Por supuesto que lo terminé. Lo peor es que te vuelves masoquista y vas por más. Ahora instalé el Silent Hill 3, que es otra atrocidad. Ya voy por la mitad, cuando lo acabe les cuento.

ESTE VIDEO ERA DE TEMER PARA LOS VIEJOS

En mis épocas existía un programa musical llamado “Disco Club”. Era de visión imprescindible ya que así teníamos acceso a los últimos videitos que venían de gringolandia o del país de la reina. En fin, mi primer disco de heavy metal fue el “Number of the beast” de este genial grupo inglés Iron Maiden, que hizo cambiar mi celestial ropa dominica al radical negro con la cara de Eddie dibujada en mi polo. Al escuchar el “six, six, six, the number of the beast”, la vieja se escandalizaba y me pedía que cambie de canal. JAJAJA. Todo un clásico.